La Madre Tierra terminó con su tregua
Desde hace algunos años el periodismo vivencial se ha transformado en una nueva forma de ver el mundo desde las comunicaciones, pero muchas veces son situaciones forzadas o previamente planificadas. Sin embargo, vivir un terremoto es algo muy distinto, y aunque todos vivimos lo mismo, creo que un periodista no puede dejar de contar lo que él vivió. Por eso esta crónica. Aburrido de la fiebre festivalera me pasaba la noche entre el notebook y la programación semi alternativa a lo que pasaba en Viña del Mar de La Red, cuando a eso de las 03.32 de la madrugada del sábado 27 de febrero de 2010, -a partir de ahora fecha inolvidable en los anales de catástrofes-, la emisión de la TV sufre pequeños cortes que dos minutos más tarde ya son totales a medida que comienza a moverse la tierra. La primera reacción es saltar de la cama, y ya en penumbras producto de la luz que emite el notebook encendido gracias a la batería, me permite ver lo que comienza a desatarse durante dos largos minutos. Obs...