Ni reconciliados, ni fin de la transición… o las pataletas de un alcaldillo facho
Hace unas dos semanas, Patricio Navia (el analista político de moda, que no es sinónimo de que sea bueno) pasó por Temuco y como no podía ser menos, ‘El Mentiroso Chico’, como dice el profe Ortiz aprovechó la oportunidad de hacerle la ‘entrevista del año’ y apelando a su condición de ex temuquense (haber estudiado en Temuco cuando chico también parece ser moda entre la farandulilla) recordó sus idas al colegio en la micro 6 – siéntanse orgullosos los que la usan, tal vez hayan ocupado alguna vez el mismo asiento que Navia, jajaja-, pero lo más interesante es que aprovechó para lanzar una más de sus ‘verdades’ o sesudos análisis como dice El Otro, señalando que la transición política había terminado el mismo día en que Aylwin asumió como presidente en marzo del 90.
‘Chusss’ díjeme yo, acordándome de todas las ‘masturbaciones mentales’ que por años habíamos hecho junto a amig@s, ‘compañer@s, camarad@s y contertuli@s vari@s’, incluso desde antes que asumiera el mismo Aylwin y cuando el mentado Navia no era más que un mocoso hinchapelotas de los choferes de la 6, sobre cuales serían las condiciones necesarias para que la transición terminara: que tal vez cuando Pinochet saliera del Ejército, o cuando el viejo muriera; cuando hubiese justicia para todos los casos de violaciones a los DD.HH.; o cuando ningún político que haya actuado como tal antes del golpe quedase vivo; en fin, las disquisiciones eran y siguen siendo múltiples (agregue la suya si lo desea).
También me acordé del libro aquel de Luis Maira, precisamente llamado, ‘Chile, la Transición inconclusa’, donde el hombre habla de ‘leyes de amarre’, ‘privatizaciones transfugas’ y otras cosillas nunca aclaradas… en fin, de verdad siempre he creído que la transición política chilena al menos aun no termina y la realidad pareciera estar de mi parte, (sonó más fuerte que análisis de Navia, jajaja) con la historia que les voy a relatar.
La verdad es que, hace un par de días, producto de los múltiples ‘pitutos’ que tenemos que hacer en esta transición para sobrevivir, tuve la oportunidad de conocer de primera fuente (como lo hace todo buen periodista), un hecho que a algunos de los que estábamos en lugar no nos sorprendió, pero hubo varias personas que quedaron aterradas con la historia. Por razones de seguridad, (saaaaa, me puede pillar Echelon) voy a omitir nombres, pero ocurrió por acá cerca, en una comuna de la provincia de Cautín… paso a relatar los hechos.
A raíz de la creación del Programa Sismo, del Ministerio de Cultura, que busca llevar eventos culturales de manera masiva a distintas comunas del país, hasta la oficina del departamento de cultura de un municipio de la zona, llegó el ofrecimiento de proyectar en dicho lugar la película ‘Machuca’, en formato cine, pantalla gigante incluida, absolutamente gratis y dirigida de manera especial a los estudiantes básicos y medios. A esta persona, la encarga de cultura, la idea le pareció excelente (a caballo regalado no se le miran los dientes) y como todo buen funcionario municipal, consultó con sus superiores la idea. Primera sorpresa: ninguno de los funcionarios consultados de ese municipio, incluido jefe de educación, administrador municipal, dideco, etc, habían visto la película en cuestión, plop… faltaba la palabra del patrón de fundo, perdón, del sr. Alcalde, pero este no se encontraba en la comuna por un par de días, así que la decisión se postergó… corta, el alcalde no llegaba y era necesaria una respuesta el ministerio. Al final, el jefe de educación y el administrador municipal dieron el visto bueno, en razón de los múltiples premios que ha recibido la película del ‘Mono’ Wood.
Segunda parte: llegó el día de la proyección y por cosas del destino coincidió con la vuelta del alcalde a la ciudad. Temprano por la mañana el edil en cuestión ya estaba informado de la actividad cultural y poco antes de la hora indicada, citados a reunión urgente en la alcaldía, todos los funcionarios involucrados en la autorización y proyección de la cinta… qué pasó… el patrón sí había visto ‘Machuca’ y no le había gustado; descargadas las cuasi chuchadas a sus peones y lanzado las peroratas que muchas veces hemos escuchado sobre la cinta, respecto de que ofende a los militares y todas esas diatribas, -como si todo ello fuese mentira-, el hombre (Sr. Alcalde) prohibió la exhibición de la cinta en su fundo. Tras algunos murmullos de sus funcionarios, uno de ellos se atrevió a pedirle una explicación respecto de porqué no le gustó la película, más allá de los que aparecía como obvio entre gente de derecha. La respuesta fue para el bronce, digna del más fiel pinochetista o ultraderechista: "esa película ofende a ‘Patria y Libertad" (sic)… ¡plop! y ¡recontra plop!, nos dijimos todos quienes escuchábamos el relato de uno de los protagonistas de la pataleta mousolinesca. Al final, primaron lo criterios electoreros y como el hombre no podía quedar mal ante sus potenciales y futuros electores que repletaban el lugar de exhibición, la cinta se proyectó con más que evidente éxito.
Creo que cualquier análisis sobra, pero sólo decir que mientras existan personas que piensen así y que además son (hay que reconocerlo con dolor), líderes y autoridades en sus pueblitos, el fin de la transición está muy lejos señor Navia… le falta estar más de la gente real y no tanto USA College…
"Hoy ceno contigo, hoy revolución…"
Pewkayal o tal vez good bye
‘Chusss’ díjeme yo, acordándome de todas las ‘masturbaciones mentales’ que por años habíamos hecho junto a amig@s, ‘compañer@s, camarad@s y contertuli@s vari@s’, incluso desde antes que asumiera el mismo Aylwin y cuando el mentado Navia no era más que un mocoso hinchapelotas de los choferes de la 6, sobre cuales serían las condiciones necesarias para que la transición terminara: que tal vez cuando Pinochet saliera del Ejército, o cuando el viejo muriera; cuando hubiese justicia para todos los casos de violaciones a los DD.HH.; o cuando ningún político que haya actuado como tal antes del golpe quedase vivo; en fin, las disquisiciones eran y siguen siendo múltiples (agregue la suya si lo desea).
También me acordé del libro aquel de Luis Maira, precisamente llamado, ‘Chile, la Transición inconclusa’, donde el hombre habla de ‘leyes de amarre’, ‘privatizaciones transfugas’ y otras cosillas nunca aclaradas… en fin, de verdad siempre he creído que la transición política chilena al menos aun no termina y la realidad pareciera estar de mi parte, (sonó más fuerte que análisis de Navia, jajaja) con la historia que les voy a relatar.
La verdad es que, hace un par de días, producto de los múltiples ‘pitutos’ que tenemos que hacer en esta transición para sobrevivir, tuve la oportunidad de conocer de primera fuente (como lo hace todo buen periodista), un hecho que a algunos de los que estábamos en lugar no nos sorprendió, pero hubo varias personas que quedaron aterradas con la historia. Por razones de seguridad, (saaaaa, me puede pillar Echelon) voy a omitir nombres, pero ocurrió por acá cerca, en una comuna de la provincia de Cautín… paso a relatar los hechos.
A raíz de la creación del Programa Sismo, del Ministerio de Cultura, que busca llevar eventos culturales de manera masiva a distintas comunas del país, hasta la oficina del departamento de cultura de un municipio de la zona, llegó el ofrecimiento de proyectar en dicho lugar la película ‘Machuca’, en formato cine, pantalla gigante incluida, absolutamente gratis y dirigida de manera especial a los estudiantes básicos y medios. A esta persona, la encarga de cultura, la idea le pareció excelente (a caballo regalado no se le miran los dientes) y como todo buen funcionario municipal, consultó con sus superiores la idea. Primera sorpresa: ninguno de los funcionarios consultados de ese municipio, incluido jefe de educación, administrador municipal, dideco, etc, habían visto la película en cuestión, plop… faltaba la palabra del patrón de fundo, perdón, del sr. Alcalde, pero este no se encontraba en la comuna por un par de días, así que la decisión se postergó… corta, el alcalde no llegaba y era necesaria una respuesta el ministerio. Al final, el jefe de educación y el administrador municipal dieron el visto bueno, en razón de los múltiples premios que ha recibido la película del ‘Mono’ Wood.
Segunda parte: llegó el día de la proyección y por cosas del destino coincidió con la vuelta del alcalde a la ciudad. Temprano por la mañana el edil en cuestión ya estaba informado de la actividad cultural y poco antes de la hora indicada, citados a reunión urgente en la alcaldía, todos los funcionarios involucrados en la autorización y proyección de la cinta… qué pasó… el patrón sí había visto ‘Machuca’ y no le había gustado; descargadas las cuasi chuchadas a sus peones y lanzado las peroratas que muchas veces hemos escuchado sobre la cinta, respecto de que ofende a los militares y todas esas diatribas, -como si todo ello fuese mentira-, el hombre (Sr. Alcalde) prohibió la exhibición de la cinta en su fundo. Tras algunos murmullos de sus funcionarios, uno de ellos se atrevió a pedirle una explicación respecto de porqué no le gustó la película, más allá de los que aparecía como obvio entre gente de derecha. La respuesta fue para el bronce, digna del más fiel pinochetista o ultraderechista: "esa película ofende a ‘Patria y Libertad" (sic)… ¡plop! y ¡recontra plop!, nos dijimos todos quienes escuchábamos el relato de uno de los protagonistas de la pataleta mousolinesca. Al final, primaron lo criterios electoreros y como el hombre no podía quedar mal ante sus potenciales y futuros electores que repletaban el lugar de exhibición, la cinta se proyectó con más que evidente éxito.
Creo que cualquier análisis sobra, pero sólo decir que mientras existan personas que piensen así y que además son (hay que reconocerlo con dolor), líderes y autoridades en sus pueblitos, el fin de la transición está muy lejos señor Navia… le falta estar más de la gente real y no tanto USA College…
"Hoy ceno contigo, hoy revolución…"
Pewkayal o tal vez good bye
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