A propósito de fútbol virtual y nacionalismo

La Pàtria som els homes. Per a l'home desnacionalitzar-se és degenerar-se.
Mossèn Josep Armengol


Tal vez esa maldita manía de los periodistas de querer y tener que relacionar los hechos –algunos muy distantes entre sí-, me lleva a estar de vuelta en las lides de este blog. Como más de alguno de mis amigos sabe, uno de mi
vicios ‘confesables’ es el ‘fútbol virtual’, más concretamente expresado en la saga FIFA (entiéndase 99, 2000, 2004, etc.) y bueno, estamos ya en octubre y la compañía creadora de estos juegos, EA Sports, acaba de lanzar su última joyita: FIFA 06, toda una maravilla en calidad gráfica, pero digna de un Pentium IV, con 256 de ram y varias cositas más que para jugarlo hacen tener un monstruo de PC… en fin, ya veremos como se llega a él, que aun no he visto la versión pirata pa’ comprarlo (jejejej).

Mientras, seguiré jugando con mi versión 2004 tremendamente parcheada (incluye Liga chilena de 1ª, 1b y tercera, entre otras rarezas) y aquí viene la relación tal vez rara, esta vez con el nacionalismo y la política (¿??? ); De tanto buscar parches y camisetas para el juego, me encontré con unos de la Selección de Catalunya (Cataluña), que por cierto trae jugadores, banderas y todo el entorno (incluso está para PES). Eso me llevó a seguir indagando en el tema de las selecciones de estas naciones sin estado y por cierto llegué hasta Euskal Herria (ahora también está en mi juego) y el tema este de las selecciones nacionales no es menor dentro de las nacionalidades dentro del territorio del estado español.

En concreto, creo que el deporte –y tal vez en eso el fútbol por su masividad lleve la delantera- es una expresión no menor dentro de los nacionalismos, no por nada ocupa un espacio importante dentro de la discusión política del momento en España: El Estatuto de Autonomía de Catalunya, que debe ser estudiado, analizado, discutido y hasta peleado por la Cortes Generales (algo así como un parlamento pleno), manifiesta entre sus planteamientos más complejos que ‘Catalunya es una Nación’ (con todos los grados de autonomía que ello conlleva); Independencia Judicial de Catalunya; Autonomía en la recaudación de impuestos, etc.

Párrafo aparte merece lo relativo al deporte: “La Generalitat (Gobierno de Catalunya) se compromete a través de la propuesta a garantizar que las federaciones deportivas catalanas participen en competiciones oficiales internacionales a través de selecciones nacionales”,
¡¡¡oops!!! Carles Puyol, Xavi, Gabri, Albert Costa, Pau Gasol, Nani Roma, entre otros, ya no competirían bajo la bandera y la corona de Zapatero y Juan Carlos (en todo caso, aunque algunos dicen que los deportistas catalanes se quejan de falta de apoyo de la Generalitat, en Atenas 2004, la mitad de las medallas de España las ganaron deportistas originarios de Catalunya), sino bajo la 'Senyera Estelada', la bandera catalana con una estrella roja de cinco puntas que simboliza al sector independentista del nacionalismo catalán. Caso especial es lo sucedido con el jockey patín, donde Catalunya jugó el 2004 –aceptada de manera provisional- el Mundial ‘B’, saliendo campeón invicto… la presiones políticas españolas hicieron que finalmente la federación internacional no los incorporara plenamente.

Un poco más arriba, geográficamente hablando, los vascos ya habían instalado el tema desde hace mucho tiempo y en el plan del partido oficialista del Gobierno Autónomo Vasco (PNV), se plantea la creación del “Comité Vasco de Promoción Olímpica, con el fin de desarrollar el movimiento olímpico, fomentar los deportes autóctonos vascos y promover la participación y representación de las federaciones y deportistas vascos en Juegos Olímpicos y Campeonatos
Internacionales”. Por cierto, cada 28 de diciembre las selecciones de Euskadi y Catalunya han venido enfrentado a distintas selecciones internacionales y el año pasado se sumaron Andalucía y Navarra... todo un ejemplo que crece. Hasta Chile alguna vez enfrentó a Catalunya con 60.000 personas en el Nou Camp y para variar perdimos (1-0).

A dónde lleva todo esto, se preguntará más de alguno. En mi opinión, cada nacionalidad –ya sabemos que su explosión es resultado directo de la globalización- tiene pleno derecho a expresarse en sus distintos ámbitos de manera autónoma y en ello cabe el deporte. Y por último, si durante mucho tiempo se ha permitido por separado la competición a nivel deportivo de las distintas nacionalidades que engloba Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte) o nadie cuestiona la participación deportiva competitiva de países con escasa relevancia (léase Luxemburgo, Malta, San Marino, Aruba, Islas Vírgenes, Chipre o Mónaco),
porqué no darle cabida a naciones con identidad, historia, cultura, lengua propia como Catalunya, Euskal Herria o Galiza que además pueden significar un real aporte al desarrollo deportivo.

Al final, tal como dijo el mismo barón de Coubertin, “un país olímpico y una nación no siempre corresponden a un estado”… a pesar de ser un noble, era bien progresista el hombre. Mientras, seguiré jugando en mi FIFA 2004 con Euskadi, Catalunya y por ahí tal vez aparezca el Wallmapu, con Canio, Salas Melinao, Fierro Caniullan, Caneo, Beausejeour Colicoi y Huaiquipan, entre sus estrellas…

Pewkayal

“hoy ceno contigo, hoy revolución”

Comentarios

Anónimo dijo…
Este es el espacio para comentar¿? jajajjaa... ups perdón! soy nueva!
cucaracha Roberto Iza Valdés

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